¿Todo ser humano tiene un precio? Algunos (y quizás más gente que el promedio) dirán que sí y otros agregarían: “solo debemos saber cuál es el precio”.
En el soborno participan dos (o más) personas. Lo sabemos.
La fórmula es sencilla y antigua: una persona “paga” a otra por obtener un favor, por lograr los beneficios de una decisión o por generar una influencia que no tiene en forma directa y así obtener un beneficio.
Las formas de soborno son muy diversas (directas e indirectas). Por ejemplo: pago directo (“sin que se note”, “en billetes no seriados”), un inocente regalo (un viaje canjeable al portador directo a Jamaica, todo incluido), una invitación a un restaurant caro “que recién se inauguró”, “te paso el último iPhone”, “consigo una beca para tu hijo”, etc.
El soborno es una práctica muy recurrente en todo tipo de organizaciones. Algunos casos son más comentados (Odebrecht) y muchísimos pasan desapercibidos.
Quizás no nos demos cuenta cuando alguien nos quiere sobornar. Las técnicas del experto en soborno pueden ser muy sutiles.
Entonces, ¿cómo puedes detectarlo?
Mi recomendación es: “cuando sientas que tus valores se están rifando en una conversación, con alguien que quiere sobornarte, en ese momento lo descubres”. Es tu decisión alejarte o quedarte.
Todo tiene que ver con la “integridad continua”: hacer lo correcto siempre, aunque nadie te vea.
En este webinar hablaremos del qué, quién, cómo, cuándo, por qué y cuánto nos puede costar un acto de soborno. Y, cómo blindar tu carácter para evitar caer en esta antigua costumbre.
“Gestión del antisoborno ¿por qué abordarlo?”.
